sábado, 18 de abril de 2009

AMSTERDAM Y ALREDEDORES (II PARTE)

LA CASA AMARILLA,VAN GOGH



Una de las visitas que más ilusión me hacía de este de viaje era sin duda alguna la del museo Van Gogh.

Antes de irnos de viaje estuve leyendo sobre la vida de este genial artista,la cual conocía muy por encima,tan sólo los cuatro datos básicos que recuerdas del colegio:que sólo vendió un cuadro en vida,que en un ataque de ira se cortó su propia oreja,que no era una persona demasiado equilibrada...algunas pinceladas que ya a priori me llamaban la atención ,despertaban mi curiosidad e hicieron que me interesara por su vida,motivada por el hecho de que en pocos días iba a tener la oportunidad de estar frente a algunas de sus obras más emblemáticas.

Es evidentemente mucho más interesante enfrentarse a cualquier obra de arte si previamente te has documentado un poco sobre la biografía del artista.Esto es debido a que un artista se expresa,evidencia su estado de ánimo,sus temores y,rara vez,sus alegrías a través de su medio artístico ya sea pintura,música,literatura,escultura...por eso,si conoces su trayectoria vital,es mucho más fácil adentrarte en su obra y poder llegar a intuir en que momento se encontraba cuando escribió,pintó,redactó...lo que tienes delante.

Lo primero que hice fue acudir a mi queridisimo amigo "google" y tan sólo le dije: VAN GOGH...el resto vino sólo.El me recomendó un libro que me ha gustado mucho y que desde aquí os quiero sugerir: "CARTAS A THEO".

Este libro recoje las cartas,que Van Gogh escribió de su puño y letra a su hermano Theo.

Theo fué su confesor,su paño de lágrimas , la única persona capaz de entender las excentricidades del artista y quién le mantuvo económicamente durante gran parte de su vida.Le pagaba hasta los pinceles...

A través de estos ecritos podemos conocer las etapas por las que pasó Van Gogh y como vivía él lo que más le entusiasmaba en la vida:la pintura.

Vincent Van Gogh nació en el año 1853 en un pueblecito de Holanda;su família era de clase media,su padre era pastor protestante y la família de la madre eran encuadernadores desde generaciones atrás.

El caso de Van Gogh es muy peculiar pués hasta los 27 años no le llegó la vocación artística.Murió a los 37 años de un tiro en el pecho que el mismo se provocó,pero en esos diez años pintó a un ritmo frenético,hasta el punto en que hubo etapas en que iba a cuadro por día.

No tenemos demasiados datos sobre su vida antes de convertirse en artista,solamente se sabe que no terminaba de cuajar en ningún trabajo.



Su primera crisis psíquica se desencadenó por el rechazo de una mujer lo que le llevó a volcarse excesivamente en la religión convirtiéndolo en un ser extraño.Más tarde volvería a enamorase esta vez de una prostituta embarazada de otro hombre y que ya tenía un hijo.Al querer casarse con ella,el padre de Vicent decide alegar locura con el fin de alejarlo de la chica.



Se inspirará en pintores contemporáneos como Delacroix,Millet,Manet,Gauquin...influencias que se verán más tarde reflejadas en sus obras.

Pasó épocas internado en un sanatorio pués sus recaídas són cada vez más frecuentes."El loco del pelo rojo",le llamaban,aunque aún hoy es difícil determinar que enfermedad padecía el pintor.Hay que tener en cuenta que además era alcohólico,lo cual acentuaba esas crisis hasta llevarlo a puntos como cortarse la oreja,por ejemplo.

Su obra es el resultado de la destreza de una persona exquisitamente sensible,capaz de usar el color como nadie en su época.



Os animo a conocerle un poco más...



Sandra.

jueves, 16 de abril de 2009

Amsterdam y alrededores...

Esta semana santa hemos escapado de la realidad con destino a Amsterdam.
Hacía mucho tiempo que nos apetecía visitar esta ciudad europea y este año decidimos hacerlo aprovechando también para ver algunos pueblecitos cercanos que guardan aún la esencia de la Holanda tradicional de los zuecos de madera.

Este post va a ser más visual que literario pues creo firmemente que una imagen vale más que mil palabras.Si os quiero decir que aunque creo que Amsterdam es una ciudad que merece la pena visitar por muchos aspectos culturales e históricos,en cuanto al tema social mi decepción ha sido considerable.Supongo que nos venden Amsterdam como la ciudad del "todo vale" y allí te das cuenta que este aspecto se magnifica desde las agencias de viajes,para provocar la curiosidad del turista que se acerca a Amsterdam ávido de transgresión.
Pasear por el Barrio Rojo es cuanto menos curioso por el hecho de ver a señoritas increiblemente atractivas,(ni una fea,ni una gordita...) mostrar su producto libremente,como el que tiene una tienda de zapatos y los muestra en su escaparate.Pero yo recuerdo de pequeña ir por las curvas de la carretera de Martorell,cuarenta grados a la sombra en el Ronda Crono de mi padre sin aire acondicionado,a pasar el día a Sitges,y las cunetas estaban llenas de señoras,señoritas y señoronas mostrando "sus encantos" a padres de família,camioneros en ruta y adolescentes vírgenes...¿no era eso un Barrio Rojo al aire libre?
Una vez allí,caminando por aquellas calles de RED LIGHT DISTRICT,plagadas de hombres negociando precio,chulos en las equinas controlando el percal y mujeres turistas bien agarradas del brazo de sus maridos y mirándolos de reojo,te das cuenta que no hay ninguna diferencia entre ese Amsterdam del libertinaje que nos venden,y lo que pasa en los polígonos de nuestras ciudades.
Os dejo unas fotos de mi viaje...

CANAL DE PRINSENGRACHT



PATIO INTERIOR DEL CONVENTO DE BEGIJNHOF:Este convento tiene una particularidad y es que no viven monjas en él sinó mujeres solteras que a cambio de unas modestas viviendas compartidas,dedican su vida a cuidar de ancianos y enfermos.Este espacio supone un paréntesis de tranquilidad en el corazón del frenético Amsterdam.
ESCULTURA DE UNA PROSTITUTA EN EL BARRIO ROJO

 
VISITA AL PUEBLO PESCADOR VOLENDAM,pueblo en el que es muy típico el arenque crudo marinado y las anguilas ahumadas.Con mucho reparo probé el arenque y me gustó mucho.Es un pueblo encantador repleto de pintorescas tiendecitas de quesos,souvenirs...muy bonito.


ZAANSE SCHAANS,también conocido como el pueblo de los molinos.A sólo veinte minutos de Amsterdam,un museo al aire libre.Precioso y absolutamente recomendable.
Por cierto,especialmente destacable la buena educación y la predisposición por ayudar al turista de los holandeses.


miércoles, 15 de abril de 2009

AQUELLOS AÑOS...




Fuiste a nacer un caluroso día de julio del año 1936. Un fatídico día en que España se tiñó de odio y estalló una sangrienta guerra civil que marcó el principio de tu vida y el final de la vida de muchas otras personas que no la vieron terminar. Aunque no viviste esa guerra o por lo menos no la recuerdas pues se prolongó durante tus tres primeros años de vida, llevas impreso en tu piel el recuerdo de historias que tal vez te contó tu madre, tal vez has reconstruido con las pocas imágenes que una niña de tres años puede retener en la memoria.
Me gusta escucharte relatar lo que fueron tus primeros años de vida, aunque no es nada agradable lo que me explicas cada vez que te hago mil preguntas sobre aquella época. Pero es como si de repente aquello que tanto hemos estudiado en libros o visto en películas, aquellos horrores de la postguerra, el hambre que se pasó, los crímenes injustos…A todo le pones cara y ojos. Un primo tuyo que fue rojo y al que mataron de un tiro, tus hermanos que trabajaban de sol a sol recogiendo leña para venderla, cuando dejaste el colegio con siete años para poder cuidar de tu sobrino bebé…La verdad es que tengo que hacer esfuerzos por no romper a llorar aunque tú lo cuentas como si esta historia no fuera contigo.
Te miro y te veo tan guapa…intento imaginarte con quince años y no consigo hacerlo. Es como si creyera que siempre has sido mayor. Con quince años conociste al que fue tu marido, poquitos años mayor que tú y con una corta vida aún más traumática. Más hambre, más dificultades, sin madre desde los 5 años…Siempre que hablamos de “aquells temps” como tu dices, me cuentas como él para sobrevivir se comía los troncos de las coles, y añades que en tu casa por lo menos había patatas…
Siempre te pregunto cómo os conocisteis y, aunque me lo has explicados muchas veces, me gusta mucho volver a oírlo una y otra vez. Me encanta escuchar como relatas emocionada que venía a buscarte, tímido, a la puerta del trabajo, un taller de confección muy cerca de tu casa. Cómo vuelves a recordar el día en que le dijo a tu amiga que vendría a recogerte a una hora determinada en un lugar concreto, se lo dijo a ella por vergüenza de decírtelo a ti, y ella no te dio el recado porque…también estaba enamorada de él. Y no me extraña…cuando veos sus fotos de cuando era joven, me recuerda a un galán de cine de los años cincuenta. Alto, moreno y una mirada capaz de enamorar a cualquier jovencita inocente.
Hoy los tiempos han cambiado…hoy eres una señora elegante y discreta que se desvive por sus hijos y sus nietos. Los tiempos de hambre atrás quedaron y no acabas de entender a lo que los jóvenes llamamos “crisis”.
-Allò si que era crisis…
Y tienes razón, sólo cuando has vivido una vida como la que tú viviste, eres capaz de valorar realmente las comodidades que hoy tenemos.
En los mejores recuerdos de mi infancia estás tú y él, el abuelo más cariñoso, dulce y entregado que pueda haber. Siempre estaba con vosotros mientras mis padres trabajaban y tengo un montón de imágenes guardadas en mi retina que se quedarán para mí por siempre. Muchas veces te digo y es bien cierto, que aunque se fue para siempre hace quince años, no hay día en mi vida en que no lo recuerde y en los momentos más importantes de mi vida lo extraño aunque sé que está muy cerca de mí.
Sin embargo a ti quiero disfrutarte tantos años como sea posible, ojalá nos queden muchos momentos por vivir contigo a nuestro lado, muchas navidades todos juntos, muchas barbacoas en el patio de tu casa, esa casa que es escenario de mis años de niña y adolescente. Esa casa que, el día en que ya no pueda visitarte en ella, mi vida habrá cambiado para siempre y una parte de mi habrá dejado de existir…
Pero prefiero no pensarlo. Prefiero vivir el día a día viéndote hermosa como eres, y aunque cada día más mayor, llena de vida y con ganas de cuidar de todos como siempre. Con tus dolencias propias de la edad, pero bella y vital como siempre te he visto.
Sólo puedo tener buenas palabras para ti y decirte una vez más lo mucho que te quiero.